¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

30 nov 2009

Promete agarrarme bien...

Antes de que la noche se haga tarde,
promete abrazarme en la intimidad,
no te vas a separar, me costó mucho encontrarte
como para dejarte marchar.

Robaré los besos, que algún otro te prometió,
dejaré la mentira a un lado, me fiaré del corazón.
Fundiremos nuestras almas, en un sincero do de pecho.
Si todo se hunde, si todo falla, quedaremos los dos.

Un eterno intercambio de miradas,
palabras que tus labios derraman...
Flor que brota de tu pecho,
triste balada que te canté al oído.

Aquí en el convento, aquí en mi soledad.
Se te echa de menos niña, todo es diferente, sin ti.
Las vueltas que da la vida,
promete agarrarme bien, no vayamos a marearnos...

Poeta perdido.

Solo, triste y solo.
Poeta perdido,
emprendido en la aventura,
que un rayo fulminó al alba.

En el apogeo del cosmos,
Tierra, Sol y Luna alineados,
hicieron desaparecer las dunas,
las dudas, que debajo dejamos.

Seres uniformes, viles movimientos del destino,
vaivén que mece la cuna,
estrella fugaz, del cielo caída.
Despacio, vas muy rápido.

Llanto en la noche,
que al carcelero despertó.
Entierra tus penas,
corre, que nos sigue.

Y corriendo llegué a tu ventana,
me asomé por las rendijas de tu balcón,
resbalé y caí sobre el espino,
rosas, de las que no olvido...

Tu recuerdo me mata.

De nuevo inspirado, maltratado por tu boca,
no puedo mirarla, mi alma se vuelve loca.
Dueños de el suave caminar sobre las dunas que te tocan,
tiernos recuerdos que tus caderas me evocan.

Alumbrado por un farol, dando vueltas por la ciudad,
se hace mi sombra más alargada, cuanto más te vas,
no porque sea yo muy grande al tú no estar,
sino porque el Sol me ilumina cada vez más lejos, cuanto más te vas.
Y solo me quedé pensé,
mas no puedo llorar, ya no, no más.
Tu dulce pasar que se fue, que se va,
no volverá, ya nunca más.
Podría esperar, mantenerme en vilo, escuchar tres vinilos,
y acordarme de ti. Sendero fácil que un día cogí,
huyendo de la sociedad que me apartó de ti,
la misma que tributo me rinde, a mí.
Tiempo indefinido, que se para cuando no te tengo,
efímeras las noches de quiero y no puedo.
Si te extraño, te recuerdo, si te olvido, me odio...
Odio el estar tan cerca, pero tan lejos.
A quién pido ayuda, si en mi cama ya no hay nadie.
Si las ganas de tocarte, se apoderan de mi alma.
Da señales de vida, despierta, levanta.
Ven y abrázame, bésame y arde en deseos de que esta noche no se acabe.