¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

13 feb 2011

Aquí, allí, allá.

Y mi recuerdo, impregnado quedará.
De un tiempo para acá, todo cambió todo se fue.
Quedo solo aquí, allí, allá.
El ritmo de mi corazón se acompasa con el ritmo de tu adiós.
Y se va parando, lento, más lento... hasta que no pueda oírle.

Aquí, allí, allá, su alma como estrella rutilante corre.
Mirar de lado a lado, ver una nota: Adiós,
y mi cara entrecortada por el gélido frío susurra;
caos.

Un triste rugir interior emana, tierno, muy tierno, pero...
adiós, al fin y al cabo se acabó.
Los últimos en salir me recuerdan de apagarlo, pero no.
Ella, que fue día en mi tormenta, que fue sueño que despierta,
fue la ropa, fue la prenda. Fue mi vida, fue tan tierna, aquí, allí, allá
se queda, y me muero, verla en mi habitación como si estuviera, y sin embargo
no tenerla.
Si ahora me viera, si volviera, ay señor, si ella aquí estuviera... bebería el universo que secuestra su presencia.
Puesto que fue ella, y no otra, a quien llamé como ella.
Fue mía, fue eterna, y ahora que se marcha, aquí, allí, allá... su recuerdo deja.

Tanto nos faltó.

Nos faltó esa canción de amor.
Nos faltó un abrazo y un café,
sentados al atardecer en frente del mar...
nos faltó mirarnos, tocarnos con sinceridad.

El tiempo dio paso al suspiro,
y el olvido en tanto, me hiere.
Nos faltó un paseo, una caricia,
un te quiero...

Nos faltaron llamadas en conexión,
nos sobraron perdidas, la voz de tu contestador
me sobró. Nos faltaron sonrisas,
me faltó paciencia, me faltó amor.

Tanto que compartimos, todo lo fuimos.
Los sitios en los que estubimos,
siguen impreganados de nuestro olor,
los paisajes que miramos, y el silencio...
el silencio ahora suena como tu voz.

La melodía nos faltó, melodía tierna.
Nos faltó otro rayo de esperanza gratuita,
un momento de cambio, un beso robado.
Nos faltó el momento final de mirarnos.

Sobraron tantos fallos, sobraron lágrimas,
pero por siempre quedarán los abrazos,
que esas calles vieron darnos.
Un paseo de tu mano quizás... y ahora, suspiro.

5 feb 2011

Intenciones dominadas por las emociones.

Las intenciones dominadas por las emociones,
no son más que límites que el alma nos propone.
Juraste querer al mundo, cambiar el rumbo,
y querer siendo mejor al parecer me hundo.

Echa el resto en este intento de seguir viviendo,
seguir fingiendo para poder reír de nuevo,
y contento por los sucesos que me llevaron hasta aquí,
mírate a la cara y dime ¿acaso eres feliz?

Caídas, golpes, lloros y abrazos de perdón robados,
palabras, que se convierten en heridas con el tiempo.
Ideas consumidas por momentos de falsa ternura,
de esto se compone hoy en día la vida más dura.

Y aquí sólo perdura, lo que ya no tiene duda,
mi corazón no carbura, si mantiene tu atudura.
¿Y quién me dijo, que el amor, era todo un acertijo?
Y con mi experiencia hoy, digo que no es más que un castigo.