¿Dónde están, dónde van a parar esos años?
¿Quién cura el daño de lo añejo en mi coraza?
Como un chiquillo en mi barrio rodeado de extraños,
sí, mirando al reloj por si el tiempo no pasara.
Quiero, quedarme quieto en esta esquina, y desaparecer,
como en Orlando, que me lleven las olas y ya está.
Quise ser luz y terminé siendo ectoplasma, sólo,
otro imberbe ante tu alud de vidas saqueadas.
Guardé en un folio lo que ayer sentí por ti,
si miro al cielo recuerdo un te quiero que nunca te oí.
Quizá, desesperé en lo que esperé por verte sonreír,
si llegó el abismo y en el mismo no me fui, y vale.
Sólo grité cuando me vi rodeado de cobardes,
de canciones tristes; "edificios parecen iguales".
Y ahora que quieres que te diga, ya no sé seguir,
sólo espero que el tiempo me lleve muy lejos de aquí.
Quiero perderme entre las colinas de Sligo,
o perder cada párrafo, olvidar lo que escribí.
Cuando te dije que sería parte del futuro, sí,
el olvido hace también camino en nuestro devenir.
Si por venir a verte el porvenir se hizo más fuerte,
si ahora mi suerte está maldita por lo que viví.
Si no te vi, y recuerdo como presencié mi muerte,
y era un bolígrafo prohibiéndome escribir-te.
Quise llamarte, pero aquí no viven mis sonidos,
en este espacio en el que nado sólo y confundido,
que estoy perdido, joder, que estoy herido,
que me faltan ambas piernas para andar si no es contigo.Y que ahora,
respiro el óxido del plomo que reviste mis barrotes,
mis momentos a tu lado, ya valían lingotes,
antes de que mi ser perdiera el norte.
La balanza se cayó del lado de esos impostores, mira.
Que no hay saliva para cantar lo que digo,
que las noches se hacen largas si no me muero en tu ombligo,
que el ayer no me hace falta, si el final no es el principio,
del regreso, hasta tu alma, el hielo me mantiene vivo.
¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?
23 oct 2015
30 sept 2015
#4
¿Te imaginas?
Algo tan innecesario,
como una primera cita lejos del cine.
O un domingo lejos de la resaca.
Un sofá sin tele,
una manta sin sofá.
Unas sábanas que no se marchan al dormir,
ni ropa que se esconda entre ellas.
¿Te imaginas?
O un café sin azúcar, ni leche.
Cerveza caliente,
té frío.
Un abrazo que congele,
y una mirada que suba hasta la cara.
Una canción que no diga nada,
una noche sin Luna,
un garbeo con rumbo fijo.
Un beso sin manos...
un beso de lejos, vamos.
Un libro que no cuente absolutamente nada.
Una película de Di Caprio premiada.
Una noticia que nadie se crea,
y una vida coloreada por alguien que no sea Ray Charles.
Tener alas con vértigo,
tener sueños, pero ligeros.
Conversaciones con gente que nunca escucha,
y que temen ser escuchadas; no tener miedo.
¿Te imaginas,
lo aburrida que sería la vida
sin perder el control ni un momento?
Algo tan innecesario,
como una primera cita lejos del cine.
O un domingo lejos de la resaca.
Un sofá sin tele,
una manta sin sofá.
Unas sábanas que no se marchan al dormir,
ni ropa que se esconda entre ellas.
¿Te imaginas?
O un café sin azúcar, ni leche.
Cerveza caliente,
té frío.
Un abrazo que congele,
y una mirada que suba hasta la cara.
Una canción que no diga nada,
una noche sin Luna,
un garbeo con rumbo fijo.
Un beso sin manos...
un beso de lejos, vamos.
Un libro que no cuente absolutamente nada.
Una película de Di Caprio premiada.
Una noticia que nadie se crea,
y una vida coloreada por alguien que no sea Ray Charles.
Tener alas con vértigo,
tener sueños, pero ligeros.
Conversaciones con gente que nunca escucha,
y que temen ser escuchadas; no tener miedo.
¿Te imaginas,
lo aburrida que sería la vida
sin perder el control ni un momento?
28 sept 2015
#3
Bi-direccional.
Dual, ambi-zurdos.
Bi-dimensional.
Banal, pseudo-muertos.
¿Cambiados?
¿Distintos, tozudos?
Maybe.
Viscerales.
Épicos, eternos.
Voz, silencio,
y una grada dispuesta a tronarnos en aplausos.
"Gracias, gracias."
Escuché mientras dormía,
solo,
al tiempo,
mudo..
Dual, ambi-zurdos.
Bi-dimensional.
Banal, pseudo-muertos.
¿Cambiados?
¿Distintos, tozudos?
Maybe.
Viscerales.
Épicos, eternos.
Voz, silencio,
y una grada dispuesta a tronarnos en aplausos.
"Gracias, gracias."
Escuché mientras dormía,
solo,
al tiempo,
mudo..
#2
Fija la mirada en aquel punto de allí;
¿lo ves?
Es el horizonte que huye.
Final alternativo para cada cicatriz,
y sí,
a veces barcos se hunden.
¿Ves lo que yo veo venir,
ves lo que yo llego a sentir,
notas si lo que veo es cierto?
¿Ves lo que parece venir,
ves lo que viene hacia ti,
y hacia mí,
hacia un "resto" que no importa?
Sabes lo que intento decir...
lo sabes, porque lo compuse para ti.
Porque es mi pequeño regalo.
"Nuestro pequeño pedazo de paraíso".
Aquel en el que no existe el ser,
ni el existir en sí mismo importa.
En el que la lógica pende de un fino hilo,
de una cuerda de violín, o de guitarra.
¿Ves lo que parece venir?
Es el futuro en tromba.
Es el pasado en tromba.
Es el presente, asustado,
como la araña del final de Enemy.
¿lo ves?
Es el horizonte que huye.
Final alternativo para cada cicatriz,
y sí,
a veces barcos se hunden.
¿Ves lo que yo veo venir,
ves lo que yo llego a sentir,
notas si lo que veo es cierto?
¿Ves lo que parece venir,
ves lo que viene hacia ti,
y hacia mí,
hacia un "resto" que no importa?
Sabes lo que intento decir...
lo sabes, porque lo compuse para ti.
Porque es mi pequeño regalo.
"Nuestro pequeño pedazo de paraíso".
Aquel en el que no existe el ser,
ni el existir en sí mismo importa.
En el que la lógica pende de un fino hilo,
de una cuerda de violín, o de guitarra.
¿Ves lo que parece venir?
Es el futuro en tromba.
Es el pasado en tromba.
Es el presente, asustado,
como la araña del final de Enemy.
14 sept 2015
#1
Muchas veces me he preguntado,
cuánto me costaría realmente darme la vuelta,
y comerte la boca.
Porque sí, sin más.
Sentir entre mis labios la rigidez inicial de los tuyos,
tu manos, igual yendo contra mí,
igual abrazándome.
Hay muchos días que no tengo clara tu reacción.
Pero sí, considero que sería fácil.
Disimular yo, quizá,
girarme tras mi locura, valiente e insensata,
y seguir hablando como si nada hubiese pasado.
¿Recuerdas lo que me gustaba hablar contigo?
Exacto... nada.
Y sí, me lo planteo.
Muchas noches, cuando tú bebes,
y yo me bebo en mi ingenuidad.
Cuando pierdes el control,
cuando dejas que lo que sentiste por mí salga,
eso que, por cierto,
nunca me reconociste.
Yo te di mi palabra escrita y tú...
Hay días que me planteo si aún te quiero.
Pero es sólo eso, una desequilibrada idea más.
cuánto me costaría realmente darme la vuelta,
y comerte la boca.
Porque sí, sin más.
Sentir entre mis labios la rigidez inicial de los tuyos,
tu manos, igual yendo contra mí,
igual abrazándome.
Hay muchos días que no tengo clara tu reacción.
Pero sí, considero que sería fácil.
Disimular yo, quizá,
girarme tras mi locura, valiente e insensata,
y seguir hablando como si nada hubiese pasado.
¿Recuerdas lo que me gustaba hablar contigo?
Exacto... nada.
Y sí, me lo planteo.
Muchas noches, cuando tú bebes,
y yo me bebo en mi ingenuidad.
Cuando pierdes el control,
cuando dejas que lo que sentiste por mí salga,
eso que, por cierto,
nunca me reconociste.
Yo te di mi palabra escrita y tú...
Hay días que me planteo si aún te quiero.
Pero es sólo eso, una desequilibrada idea más.
29 ago 2015
Hay veces.
Hay veces en las que me culpo de todo.
Te miro,
y no encuentro más que sombras,
luego vuelvo a mirar.
Me paro frente al espejo al que huí desde tu casa,
me siento una vez más y me repito lo mismo,
lo mismo de siempre,
como un accidente en bucle o como verte infinita;
¿qué te hizo la vida?
Y me siento un poco más pequeño al recordar
de mi dependencia,
de mis horas de mirar al techo por ti.
De sonrisas tontas que cayeron,
de reproches tontos que callaron.
Me siento demasiado pequeño, quizá,
demasiado simple para entender mi lealtad.
En esta urbe de trayectos sin sentido,
y vías de escape que nos llevan a perdernos,
aún más,
sigo intentando descifrar tu sencillez,
"sí, fui tuya y mía a la vez", gritaste.
Y lo sé,
no te voy a mentir.
Sé que si yo no apretara el botón,
que si tu no fueses tan imbécil,
que si yo fuese algo más real,
y que si tú no vinieses a verme.
Que si lo que hoy nos une nos separase,
y aunque lo que ayer sentimos se evaporó.
Sigues en cada una de mis frases,
y así, no.
Contrapesas mi balanza, ¿sabes?
Mis oratorias, mis esperanzas en mi mundo mejor.
A veces me sigo sintiendo culpable por esto,
y sin embargo, otras, (las menos),
acepto con el puño cerrado que fuiste tú la que cambió.
Que yo no me enamoré de esto.
Que no, que no.
Te miro,
y no encuentro más que sombras,
luego vuelvo a mirar.
Me paro frente al espejo al que huí desde tu casa,
me siento una vez más y me repito lo mismo,
lo mismo de siempre,
como un accidente en bucle o como verte infinita;
¿qué te hizo la vida?
Y me siento un poco más pequeño al recordar
de mi dependencia,
de mis horas de mirar al techo por ti.
De sonrisas tontas que cayeron,
de reproches tontos que callaron.
Me siento demasiado pequeño, quizá,
demasiado simple para entender mi lealtad.
En esta urbe de trayectos sin sentido,
y vías de escape que nos llevan a perdernos,
aún más,
sigo intentando descifrar tu sencillez,
"sí, fui tuya y mía a la vez", gritaste.
Y lo sé,
no te voy a mentir.
Sé que si yo no apretara el botón,
que si tu no fueses tan imbécil,
que si yo fuese algo más real,
y que si tú no vinieses a verme.
Que si lo que hoy nos une nos separase,
y aunque lo que ayer sentimos se evaporó.
Sigues en cada una de mis frases,
y así, no.
Contrapesas mi balanza, ¿sabes?
Mis oratorias, mis esperanzas en mi mundo mejor.
A veces me sigo sintiendo culpable por esto,
y sin embargo, otras, (las menos),
acepto con el puño cerrado que fuiste tú la que cambió.
Que yo no me enamoré de esto.
Que no, que no.
16 ago 2015
Reflexiones antes de comer.
Bueno, pues estamos a un mes exacto de que publique la Balanza, y os juro que las ganas que tengo de sacarla de una vez son infinitas. Creo, sinceramente, que es lo mejor que he compuesto, mejor que Septubre, sí. Mantengo la esencia del libro por cierto, ya que la historia del disco, comienza en el punto donde queda el protagonista en el final de Septubre.
El disco, por cierto, está escrito de tal forma que lo que hace es contar una historia; la historia de Renisus, y de cómo pierde y recupera su ciudad natal, Babel.
De hecho, no está dividido en canciones, si no en actos (el disco cuenta con diez actos, y doce canciones).
La ha idea ha sido que cuando lo escuchéis, os sintáis como sentados en la butaca de un teatro, viendo todo el espectáculo, sintiéndoos parte de la historia, una historia que comienza con el adelanto que ya sacamos, "Caos", en el que podéis oír a Brown presentando el espectáculo "La Balanza".
Joe... creo que os va a encantar, en serio. Además, lo bueno, es que cada canción por separado tiene su propio sentido. No sé, me parece tan rematadamente genial...
Pero bueno, ¡a ver si sale de una maldita vez! Menos mal que ya sólo queda un mes (desde Octubre que comenzamos a grabar el disco, o desde Marzo de 2014 que comencé a escribirlo).
En el próximo post, os contaré acto por acto la historia de Renisus, para que al escuchar el disco podáis entenderlo un poquito mejor, y hacerlo un poquito más vuestro.
El disco, por cierto, está escrito de tal forma que lo que hace es contar una historia; la historia de Renisus, y de cómo pierde y recupera su ciudad natal, Babel.
De hecho, no está dividido en canciones, si no en actos (el disco cuenta con diez actos, y doce canciones).
La ha idea ha sido que cuando lo escuchéis, os sintáis como sentados en la butaca de un teatro, viendo todo el espectáculo, sintiéndoos parte de la historia, una historia que comienza con el adelanto que ya sacamos, "Caos", en el que podéis oír a Brown presentando el espectáculo "La Balanza".
Joe... creo que os va a encantar, en serio. Además, lo bueno, es que cada canción por separado tiene su propio sentido. No sé, me parece tan rematadamente genial...
Pero bueno, ¡a ver si sale de una maldita vez! Menos mal que ya sólo queda un mes (desde Octubre que comenzamos a grabar el disco, o desde Marzo de 2014 que comencé a escribirlo).
En el próximo post, os contaré acto por acto la historia de Renisus, para que al escuchar el disco podáis entenderlo un poquito mejor, y hacerlo un poquito más vuestro.
13 ago 2015
Viaje de vuelta.
Creo que es hora de volver a ponerse en serio con esto. Como se suele decir, cuando a tu camino sólo le quedan puertas cerradas, es hora de volver al inicio e intentar otros caminos nuevos.
Sé que he tocado el fondo de mi creatividad, el límite. Y es algo que me huelo desde hace meses. Me he quedado sin... sin historias.
Siempre he sido consciente de donde venía mi inspiración, de donde salieron todas mis obras. Pero hoy por hoy... no hay nada que me traiga ese sentimiento. Y, sinceramente, me da miedo que ese sentimiento, esa pasión, ese ser nunca vuelva.
Así que, a expensas de que el tiempo, la vida, o quien sea me regale nuevas cosas que contar, voy a volver a usar mi blog, que es mío, y parece que lo tenía olvidado, lo voy a usar de nuevo para lo que nació; como un diario. El Diario del Perdido. Ese soy yo, y me jode habérmelo negado tanto tiempo.
Soy aquel niño, soy aquel adolescente, y soy este intento de hombre. Soy eddp. Soy Fernando Cañete Lozano.
Sé que he tocado el fondo de mi creatividad, el límite. Y es algo que me huelo desde hace meses. Me he quedado sin... sin historias.
Siempre he sido consciente de donde venía mi inspiración, de donde salieron todas mis obras. Pero hoy por hoy... no hay nada que me traiga ese sentimiento. Y, sinceramente, me da miedo que ese sentimiento, esa pasión, ese ser nunca vuelva.
Así que, a expensas de que el tiempo, la vida, o quien sea me regale nuevas cosas que contar, voy a volver a usar mi blog, que es mío, y parece que lo tenía olvidado, lo voy a usar de nuevo para lo que nació; como un diario. El Diario del Perdido. Ese soy yo, y me jode habérmelo negado tanto tiempo.
Soy aquel niño, soy aquel adolescente, y soy este intento de hombre. Soy eddp. Soy Fernando Cañete Lozano.
3 may 2015
Carta de una sindicalista china a su novio francés.
Te quiero.
Sé que se suele terminar las cartas, y no empezarlas así, pero quiero que quede bien claro; te quiero, como el día en que te conocí no, más, mucho más. He encontrado en ti cualidades, imágenes, formas... delicatessen que en mi mundo no conocía. No las vi jamás, ni creo que las vuelva a ver.
No es sencillo que entre un diamante en mi país, incluso con visado, hay una serie de trampas burocráticas difíciles de traspasar... me sorprendiste lo suficiente pasándolas, en serio. Te he visto luchar contra los dragones de mi cultura, enfrentarte a tus prejuicios y a los míos a la vez, tal vez te viniste abajo alguna noche, pero jamás te rendiste. Te enfrentaste a depresiones, a miedos, a ilusiones mal traídas, y aceptaste mi mundo entendiendo mi papel, lo cual agradezco y valoro. Sin embargo (y sí, como todo escrito este tiene un motivo), nunca te has enfrentado a mí.
Y eso rompe con todo lo anterior.
Te he visto luchar contra todo, y contra todos, menos contra mí. ¿Por respeto? No, ni por asomo, pues no crees en mi lucha. ¿Por cariño? No, te enfrentaste a seres queridos antes y saliste victorioso.
Es increíble, pero no te has enfrentado nunca conmigo por miedo. Me temes. Y eso... eso rompe con mi ideal sobre ti.
No logro entender qué parte de mí te asusta. Pero llego a entender algo; en mi vida, en la que lucho cada día con decenas de hombres que se creen mejores que yo por su condición sexual, en la que veo como todos tienen una casa mejor, un futuro pensado; en la que tengo que coger un micrófono ante un público y parecer que tengo claro algo de lo que digo y promulgo, en la que, al fin y al cabo, levanto más odios que amistades y en la que me buscan día sí y día también para atacarme; en mi vida no tiene cabida el miedo.
Y pensarás, "¿Y todo este rollo para decirme que corta conmigo?". Y, parafraseando a los Simpson que tanto os gustan en Europa, diré "A mí no me preguntes, sólo soy una chica". Debido a mi lucha, mi círculo de confianza cada vez es más reducido, y lo siento, pero no puedo dudar de los que tengo al lado. Si no confío en la gente que me acompaña en el camino, ¿cómo voy a poder caminar segura?
No espero que lo entiendas, pues sé que en tu maravillosa vida de estudiante burgués tienes problemas enormes y grandiosos. Oh lalá, tré magnific, baguette. Pero en mi mundo, cada día es a cara de perro. Llevo a mis espaladas el futuro de muchos trabajadores que creen que algún día, tendrán los mismos derechos que tú. Esa es mi lucha. Ellos son mi lucha. Y tú, a ellos no les aceptas.
No les aceptas, por el simple hecho de tenerme miedo. No lo entiendes, lo sé, no pretendo que lo hagas. En realidad... esta carta te llegará a los días, días en los que yo ya me habré olvidado de la mayoría de las cosas que escribí, y sólo recordaré que la persona a la que quiero me teme. Pero no tendré tiempo de llorarte, porque mi lucha, lo que soy y lo que seré me necesitan. Pero ojo, te quiero. Y te querré siempre, porque quien ama es para siempre.
Simplemente... digamos que dejas de estar en mi lista de prioridades. No es fácil, pero intento ser clara, contigo y conmigo. No te deseo el mal, todo lo contrario. Pero yo no soy para ti, yo necesito alguien que me diga desde control quién está al otro lado de la trinchera disparando, y me indique cuando salir a disparar. Y tú... tú necesitas un buen polvo. Torre Eiffel, ¿Moulan Rouse?, Croissant.
Llámame cuando creas en algo, cuando tengas un motivo para luchar, y sobre todo, cuando creas en ti. Para lo que sea que entonces quieras conmigo, te estaré esperando. Un abrazo desde el campo de batalla.
Siempre tuya, pero siempre mía.
Sé que se suele terminar las cartas, y no empezarlas así, pero quiero que quede bien claro; te quiero, como el día en que te conocí no, más, mucho más. He encontrado en ti cualidades, imágenes, formas... delicatessen que en mi mundo no conocía. No las vi jamás, ni creo que las vuelva a ver.
No es sencillo que entre un diamante en mi país, incluso con visado, hay una serie de trampas burocráticas difíciles de traspasar... me sorprendiste lo suficiente pasándolas, en serio. Te he visto luchar contra los dragones de mi cultura, enfrentarte a tus prejuicios y a los míos a la vez, tal vez te viniste abajo alguna noche, pero jamás te rendiste. Te enfrentaste a depresiones, a miedos, a ilusiones mal traídas, y aceptaste mi mundo entendiendo mi papel, lo cual agradezco y valoro. Sin embargo (y sí, como todo escrito este tiene un motivo), nunca te has enfrentado a mí.
Y eso rompe con todo lo anterior.
Te he visto luchar contra todo, y contra todos, menos contra mí. ¿Por respeto? No, ni por asomo, pues no crees en mi lucha. ¿Por cariño? No, te enfrentaste a seres queridos antes y saliste victorioso.
Es increíble, pero no te has enfrentado nunca conmigo por miedo. Me temes. Y eso... eso rompe con mi ideal sobre ti.
No logro entender qué parte de mí te asusta. Pero llego a entender algo; en mi vida, en la que lucho cada día con decenas de hombres que se creen mejores que yo por su condición sexual, en la que veo como todos tienen una casa mejor, un futuro pensado; en la que tengo que coger un micrófono ante un público y parecer que tengo claro algo de lo que digo y promulgo, en la que, al fin y al cabo, levanto más odios que amistades y en la que me buscan día sí y día también para atacarme; en mi vida no tiene cabida el miedo.
Y pensarás, "¿Y todo este rollo para decirme que corta conmigo?". Y, parafraseando a los Simpson que tanto os gustan en Europa, diré "A mí no me preguntes, sólo soy una chica". Debido a mi lucha, mi círculo de confianza cada vez es más reducido, y lo siento, pero no puedo dudar de los que tengo al lado. Si no confío en la gente que me acompaña en el camino, ¿cómo voy a poder caminar segura?
No espero que lo entiendas, pues sé que en tu maravillosa vida de estudiante burgués tienes problemas enormes y grandiosos. Oh lalá, tré magnific, baguette. Pero en mi mundo, cada día es a cara de perro. Llevo a mis espaladas el futuro de muchos trabajadores que creen que algún día, tendrán los mismos derechos que tú. Esa es mi lucha. Ellos son mi lucha. Y tú, a ellos no les aceptas.
No les aceptas, por el simple hecho de tenerme miedo. No lo entiendes, lo sé, no pretendo que lo hagas. En realidad... esta carta te llegará a los días, días en los que yo ya me habré olvidado de la mayoría de las cosas que escribí, y sólo recordaré que la persona a la que quiero me teme. Pero no tendré tiempo de llorarte, porque mi lucha, lo que soy y lo que seré me necesitan. Pero ojo, te quiero. Y te querré siempre, porque quien ama es para siempre.
Simplemente... digamos que dejas de estar en mi lista de prioridades. No es fácil, pero intento ser clara, contigo y conmigo. No te deseo el mal, todo lo contrario. Pero yo no soy para ti, yo necesito alguien que me diga desde control quién está al otro lado de la trinchera disparando, y me indique cuando salir a disparar. Y tú... tú necesitas un buen polvo. Torre Eiffel, ¿Moulan Rouse?, Croissant.
Llámame cuando creas en algo, cuando tengas un motivo para luchar, y sobre todo, cuando creas en ti. Para lo que sea que entonces quieras conmigo, te estaré esperando. Un abrazo desde el campo de batalla.
Siempre tuya, pero siempre mía.
29 abr 2015
Solo.
Camina solo,
buscando un par de lágrimas qué,
deshagan lentamente cada pájaro de papel.
A veces sueña con salir de este puto iceberg,
donde colapsa cada noche ya que sabe qué,
el mundo ahí fuera no le perdonó su fallo,
y él, llora en silencio, pues se quiere perder.
Y otra vez... y otra vez dice que.
buscando un par de lágrimas qué,
deshagan lentamente cada pájaro de papel.
A veces sueña con salir de este puto iceberg,
donde colapsa cada noche ya que sabe qué,
el mundo ahí fuera no le perdonó su fallo,
y él, llora en silencio, pues se quiere perder.
Y otra vez... y otra vez dice que.
Cultiva el viento que da pie a las tempestades,
se llama a sí mismo el rey del cielo, ¿quién puede ser sino él?
El caos que llama a las puertas de las ciudades,
y se esconde en los retales de lo que pudo ser.
Y así, sobre otra capa de barniz extiende su ruina,
¿quién trajo a la mina de su alma el fin?
Llora en silencio esa es su única doctrina, fiel...
se llama a sí mismo el rey del cielo, ¿quién puede ser sino él?
El caos que llama a las puertas de las ciudades,
y se esconde en los retales de lo que pudo ser.
Y así, sobre otra capa de barniz extiende su ruina,
¿quién trajo a la mina de su alma el fin?
Llora en silencio esa es su única doctrina, fiel...
Y él es gigante cuando el mundo se desploma,
él nunca cayó en la lona donde fuiste a perecer,
él no, su alma implora que no corran más las horas,
¿es que no hay nadie en el mundo que parase ese reloj?
Igual, mañana se retrasa el sol en el trabajo,
igual, mañana descubres tu nueva habitación.
En el portal donde los polos desmoronan,
porque el frío no resiste los sollozos ni el calor.
Lloró, lloró de pena el mundo viéndole marchar vacío,
canta su desgracia y así parece menor, y no,
queda consuelo para el que murió de crío,
condenado por la vida a elegir como un mayor.
él nunca cayó en la lona donde fuiste a perecer,
él no, su alma implora que no corran más las horas,
¿es que no hay nadie en el mundo que parase ese reloj?
Igual, mañana se retrasa el sol en el trabajo,
igual, mañana descubres tu nueva habitación.
En el portal donde los polos desmoronan,
porque el frío no resiste los sollozos ni el calor.
Lloró, lloró de pena el mundo viéndole marchar vacío,
canta su desgracia y así parece menor, y no,
queda consuelo para el que murió de crío,
condenado por la vida a elegir como un mayor.
Camina solo,
buscando un par de lágrimas qué,
deshagan lentamente cada pájaro de papel.
A veces sueña con salir de este puto iceberg,
donde colapsa cada noche ya que sabe qué,
el mundo ahí fuera no le perdonó su fallo,
y él, llora en silencio, pues se quiere perder.
Y otra vez... y otra vez dice que.
buscando un par de lágrimas qué,
deshagan lentamente cada pájaro de papel.
A veces sueña con salir de este puto iceberg,
donde colapsa cada noche ya que sabe qué,
el mundo ahí fuera no le perdonó su fallo,
y él, llora en silencio, pues se quiere perder.
Y otra vez... y otra vez dice que.
Es el mundo el que le juzga sin saber nada de él,
si su ser no se transforma será porque ya no es él,
¿quién cuestiona a los que toman el camino de volver,
cuando su alma se destroza respirando en otra piel?
Si las ganas le traicionan, si la fe no es lo que fue,
si la verdad le aprisiona en cada redil de sed.
Y otra vez... él te espera otra vez..
si su ser no se transforma será porque ya no es él,
¿quién cuestiona a los que toman el camino de volver,
cuando su alma se destroza respirando en otra piel?
Si las ganas le traicionan, si la fe no es lo que fue,
si la verdad le aprisiona en cada redil de sed.
Y otra vez... él te espera otra vez..
10 dic 2014
Aún guardo tu voz en un orfeo.
Aún guardo en un orfeo tu voz,
el acento argentino que pones a cada uno de tus instantes.
Lo agridulce de lanzarte al mar a ciegas,
aventura y miedo, así te resumo;
así te guardo.
Y te envidio;
- por haberte vuelto infinita,
como una idea de Nolan,
o cualquier disco de Pucho.
- por lo poco que necesitastes para hacerme finito,
como un papel mojado por la lluvia,
(que mece mis mareas de cemento y pladur).
Como el humo, como un rayo de sol en Islandia,
como un domingo sin ti.
Como el café, y un domingo sin café.
Calor que emana de mí, aire.
Ausencia.
Nada vale lo que tu viaje necesita.
Y sé que rindes cuentas a Dios al volver,
y preguntas a cada rincón si debiste o no.
Sé de tus miedos a sentir valor,
y tus valores de amar lo que temes, de las dudas infinitas,
sé de tus consignas en batalla,
y de la cara cuando reculas,
sé que besas con ojos cerrados, y que gritas sin sentido
cuando lo inhumano se hace presa de lo injusto,
de tu fe en que la nada no será eterna,
tu fe un mundo que nunca existió.
Aún... aún guardo tu voz en un orfeo.
Y... beso a tientas cada uno de tus insomnios,
agradezco al día otra mañana sin sol que te nuble la vista,
porque de noche te desnudas,
porque desnuda no te rozan las heridas.
Sueña amor, sueña.
Yo vigilo en las almenas.
Traeré ofrendas en forma de nuevas gestas.
Ilusión que mengua en su bucle de tristeza...
esperanza que nace de sonrisas ajenas.
Música, arte.
Fe.
Tú.
el acento argentino que pones a cada uno de tus instantes.
Lo agridulce de lanzarte al mar a ciegas,
aventura y miedo, así te resumo;
así te guardo.
Y te envidio;
- por haberte vuelto infinita,
como una idea de Nolan,
o cualquier disco de Pucho.
- por lo poco que necesitastes para hacerme finito,
como un papel mojado por la lluvia,
(que mece mis mareas de cemento y pladur).
Como el humo, como un rayo de sol en Islandia,
como un domingo sin ti.
Como el café, y un domingo sin café.
Calor que emana de mí, aire.
Ausencia.
Nada vale lo que tu viaje necesita.
Y sé que rindes cuentas a Dios al volver,
y preguntas a cada rincón si debiste o no.
Sé de tus miedos a sentir valor,
y tus valores de amar lo que temes, de las dudas infinitas,
sé de tus consignas en batalla,
y de la cara cuando reculas,
sé que besas con ojos cerrados, y que gritas sin sentido
cuando lo inhumano se hace presa de lo injusto,
de tu fe en que la nada no será eterna,
tu fe un mundo que nunca existió.
Aún... aún guardo tu voz en un orfeo.
Y... beso a tientas cada uno de tus insomnios,
agradezco al día otra mañana sin sol que te nuble la vista,
porque de noche te desnudas,
porque desnuda no te rozan las heridas.
Sueña amor, sueña.
Yo vigilo en las almenas.
Traeré ofrendas en forma de nuevas gestas.
Ilusión que mengua en su bucle de tristeza...
esperanza que nace de sonrisas ajenas.
Música, arte.
Fe.
Tú.
12 nov 2014
Porque toda ayuda es poca!
"Si todo tu mundo se viese amenazado, si estuvieses entre la espada y la pared, si tuvieses que elegir entre la luz y la oscuridad, entre el día y la noche, entre el bien y el mal. Dime, ¿cuál sería tu elección? ¿Qué decisiones tomarías? ¿En qué lado de la balanza estarías?"
Entre rts y favoritos... la promo ha llegado ya a más de 20.000 cuentas de Twitter... gracias a todos, de verdad, seguimos creciendo, quiero veros a todos el 28 en la Sala Anubis Pinto, con la entrada ayudáis en la lucha contra la pobreza infantil, hacerlo por ellos chicos, vamos a reventar la sala eh! A las 20:30, en la Sala Anubis de Pinto, vamos a hacer historia eh!! Vamos!!!
https://www.youtube.com/watch?v=9zj-6wWjpZg
Fernando Cañete, #LaBalanza
Fernando Cañete, #LaBalanza
21 oct 2014
21 de Noviembre...
La Balanza (o la crónica de la pérdida y recuperación de Babel)
Acto 1; El rescate de Pandora.
Acto 2; La huida, o la noche que Babel ardió.
Acto 3; El ciego y el Síndrome de Stendhal.
Interludio; Postal vacía, 4€.
Acto 4; La celda de aislamiento.
Acto 5; Noches de incendio y un 12 de Abril.
Acto 6; Desobediencia.
Acto 7; La reconquista del Imperio.
Escena final; El día que se equilibró el ocaso.
Fernando Cañete Lozano.
21 de Noviembre.
9 oct 2014
Teoría de la Soledad, primera parte.
No había terminado de hacerse con el control de mi voluntad la noche, y ya estaba riendo a carcajadas.
Me giré, conecté con sus pupilas, como un viaje hecho mil veces; automático.
"Mucho habías tardado" - una sonrisa emergió de sus labios.
Nos miramos, durante no más de un minuto creo, aunque parecía no querer terminarse nunca. Solté una carcajada.
"Desde luego... no has cambiado. Podías haber mandado una carta, un Whatsapp, no sé, algo."
"No lo entendí importante" - volví a soltar una sonora carcajada.
"Joder, pues no se es madre todos los días, princesa."
Ella también rió. Y yo con ella. De esas risas tontas que se contagian como ondas en el agua.
"¿Qué tal va todo, Daniella?" Pregunté, más calmado, con una mirada entrañable si no recuerdo mal, al menos intenté que lo fuera.
"No me quejo. Sigo con Blabla, tengo una hija preciosa, el gobierno me ha puesto una casa... no, definitivamente no me quejo."
"Nunca fuiste muy de trabajar, desde luego... me alegro de que vaya todo bien la verdad. ¿Blabla bien?"
"Mira quién fue a hablar... " - sacó la lengua. "Aún tiene que acostumbrarse a ser papá, cada día va mejor, pero le cuesta, cosas de ser primerizo. ¿Y tú?".
"Por encima del hecho de ser primerizo, pondría el hecho de ser postizo, ya sabes. Yo bien, supongo, como siempre."
"Venga, al grano." - cambió su tono, ahora afilado, ahora serio.
"Tu bipolaridad juro que a veces me asusta, y me pone."
"¿Por qué?"
Respiré profundo, aunque sin hacer mucho ruido. Miré al suelo, sigo sin saber por qué me cuesta tanto hablar de mí a la cara.
"Me cansé de echar de menos."
"Es algo inevitable, luego no te entiendo."
"Supongo que es difícil vivir con quien no compartes nada. Era... era injusto para todos."
"¿Para todos, o para ambos?"
"Para todos."
"¿De verdad crees que hubiese cambiado algo si no te hubieras ido?"
"Desde luego, las cosas eran mejores antes."
"Mentira Fer, sólo enmascarabas una realidad evidente. Tan evidente, como que sigues igual de solo, y recurres a una imagen de tu pasado para no acabar meando en la pecera."
"Espera un momento, tú... ¿tú desde cuándo me llamas así?"
"¿Te sientes mejor ahora, más libre?"
"Sí, claro."
"Mentira, mientes, siempre lo haces. No comprendes qué hiciste mal, aunque tu instinto diga que no fue culpa mía."
"Bueno, igual mi instinto se equivoca, ¿lo sabías?"
"¿De verdad crees tener todo tan atado?¿ crees que eres tú el que está decidiendo algo de todo ésto?"
"Sí, llevo mucho tiempo pensándolo, no necesito que tú vengas a darme lecciones de moral precisamente."
"No te equivoques ni un pelo. No estoy aquí para darte ningún lección, después de todo, no creo que nadie tenga derecho a hacerlo. Estoy aquí, para decirte que con todo cuanto dices saber, o crees que sabes, sigues cometiendo los mismos errores una y otra vez."
"Entiendo, ¿dedicarme a quien le importo es fallar?"
"No entender a quién le importas es fallar."
"Vete a la mierda hombre " - me levanté del asiento. "Me he tirado muchos meses perdido, me fui deseando volver por lo que dejaba y al volver sólo encontré mierda, al volver todos habían cambiado, esto no fue lo que dejé, estoy volviendo a ser lo que me negué a ser para intentar ser feliz, me cago en la puta, esto ya lo hemos vivido y sigo sin entender por qué. Y en vez de ayudarme alguno, os sentáis ahí con vuestra puta pose de "Qué equivocado estás Cañete" porque insistís en que no se puede hablar conmigo, y no joder, lo que no se puede es intentar venderme vuestra mierda como si fuera real. ¿Qué más tengo que hacer para que se me quiera?, joder, ¡¿qué más?! " - me eché a llorar. Igual es lo que tenía que haber hecho hace mucho, cagarme en todo y llorar.
"Sigues sin entender nada."
"Seguís sin explicármelo."
"Sigues sin abrirte a nadie."
"Me abrí y encontré rechazo. Encontré que era más feliz sin mí pero con ella. Y con ellos."
"No necesitas estar solo."
"Habéis logrado que lo desee. La única forma de que nadie esté mal conmigo es... es que yo no esté."
"Pues vete, rehaz tu vida. Vente a Irlanda conmigo."
"Lo intento... pero no puedo. Demasiado en la espalda, demasiado..."
Y se fue, como siempre hace. Sin decir adiós, sin aclarar una mierda. Pensé que te había encontrado, hubiese estado dispuesto a jurarlo. Necesito que alguien me saque de aquí...
Me giré, conecté con sus pupilas, como un viaje hecho mil veces; automático.
"Mucho habías tardado" - una sonrisa emergió de sus labios.
Nos miramos, durante no más de un minuto creo, aunque parecía no querer terminarse nunca. Solté una carcajada.
"Desde luego... no has cambiado. Podías haber mandado una carta, un Whatsapp, no sé, algo."
"No lo entendí importante" - volví a soltar una sonora carcajada.
"Joder, pues no se es madre todos los días, princesa."
Ella también rió. Y yo con ella. De esas risas tontas que se contagian como ondas en el agua.
"¿Qué tal va todo, Daniella?" Pregunté, más calmado, con una mirada entrañable si no recuerdo mal, al menos intenté que lo fuera.
"No me quejo. Sigo con Blabla, tengo una hija preciosa, el gobierno me ha puesto una casa... no, definitivamente no me quejo."
"Nunca fuiste muy de trabajar, desde luego... me alegro de que vaya todo bien la verdad. ¿Blabla bien?"
"Mira quién fue a hablar... " - sacó la lengua. "Aún tiene que acostumbrarse a ser papá, cada día va mejor, pero le cuesta, cosas de ser primerizo. ¿Y tú?".
"Por encima del hecho de ser primerizo, pondría el hecho de ser postizo, ya sabes. Yo bien, supongo, como siempre."
"Venga, al grano." - cambió su tono, ahora afilado, ahora serio.
"Tu bipolaridad juro que a veces me asusta, y me pone."
"¿Por qué?"
Respiré profundo, aunque sin hacer mucho ruido. Miré al suelo, sigo sin saber por qué me cuesta tanto hablar de mí a la cara.
"Me cansé de echar de menos."
"Es algo inevitable, luego no te entiendo."
"Supongo que es difícil vivir con quien no compartes nada. Era... era injusto para todos."
"¿Para todos, o para ambos?"
"Para todos."
"¿De verdad crees que hubiese cambiado algo si no te hubieras ido?"
"Desde luego, las cosas eran mejores antes."
"Mentira Fer, sólo enmascarabas una realidad evidente. Tan evidente, como que sigues igual de solo, y recurres a una imagen de tu pasado para no acabar meando en la pecera."
"Espera un momento, tú... ¿tú desde cuándo me llamas así?"
"¿Te sientes mejor ahora, más libre?"
"Sí, claro."
"Mentira, mientes, siempre lo haces. No comprendes qué hiciste mal, aunque tu instinto diga que no fue culpa mía."
"Bueno, igual mi instinto se equivoca, ¿lo sabías?"
"¿De verdad crees tener todo tan atado?¿ crees que eres tú el que está decidiendo algo de todo ésto?"
"Sí, llevo mucho tiempo pensándolo, no necesito que tú vengas a darme lecciones de moral precisamente."
"No te equivoques ni un pelo. No estoy aquí para darte ningún lección, después de todo, no creo que nadie tenga derecho a hacerlo. Estoy aquí, para decirte que con todo cuanto dices saber, o crees que sabes, sigues cometiendo los mismos errores una y otra vez."
"Entiendo, ¿dedicarme a quien le importo es fallar?"
"No entender a quién le importas es fallar."
"Vete a la mierda hombre " - me levanté del asiento. "Me he tirado muchos meses perdido, me fui deseando volver por lo que dejaba y al volver sólo encontré mierda, al volver todos habían cambiado, esto no fue lo que dejé, estoy volviendo a ser lo que me negué a ser para intentar ser feliz, me cago en la puta, esto ya lo hemos vivido y sigo sin entender por qué. Y en vez de ayudarme alguno, os sentáis ahí con vuestra puta pose de "Qué equivocado estás Cañete" porque insistís en que no se puede hablar conmigo, y no joder, lo que no se puede es intentar venderme vuestra mierda como si fuera real. ¿Qué más tengo que hacer para que se me quiera?, joder, ¡¿qué más?! " - me eché a llorar. Igual es lo que tenía que haber hecho hace mucho, cagarme en todo y llorar.
"Sigues sin entender nada."
"Seguís sin explicármelo."
"Sigues sin abrirte a nadie."
"Me abrí y encontré rechazo. Encontré que era más feliz sin mí pero con ella. Y con ellos."
"No necesitas estar solo."
"Habéis logrado que lo desee. La única forma de que nadie esté mal conmigo es... es que yo no esté."
"Pues vete, rehaz tu vida. Vente a Irlanda conmigo."
"Lo intento... pero no puedo. Demasiado en la espalda, demasiado..."
Y se fue, como siempre hace. Sin decir adiós, sin aclarar una mierda. Pensé que te había encontrado, hubiese estado dispuesto a jurarlo. Necesito que alguien me saque de aquí...
16 jun 2014
Miau.
"Un café con leche, por favor"
Sin apartar la mirada del móvil, realmente hablando de nada con nadie. Lo bloqueó, se miró. "Igual... igual has tocado fondo".
La misma vocecilla de nadie, diciendo las mismas sandeces de siempre. "Igual si cierro los ojos muy fuerte se va, pensaba. Igual si consigo correr más rápido, si no dejo a la noche acariciarme otra vez, ¿hasta cuándo podré sobrevivir al caos que se presenta de usted, y me vuelve un perdedor más? Loco soñador, irreal... caliente. Caliente, joder, muy caliente."
Apartó la banqueta en la que estaba sentado, miró al frente mientras exclamaba aquel "Joder", que retumbó pared por pared, hasta despertar la vida en cada telaraña. Clavó sus ojos en el camarero, observando como al ralentí, pedía perdón por su error. Cómo su pierna gritaba por despejar aquel dolor en forma de café a temperatura ambiente en el Sol. Y así, tragaba cada insulto impropio de alguien tan alejado del ser como él, y tras morderse la lengua, el tiempo retomó su forma. El café quemó algo menos, y el camarero salió de la barra con papel. Vaya, qué ingenioso, papel. Sin duda, había necesitado de aquel heroico acto para salvar su integridad, y a la vez que heroico, inteligente y meditado, vaya si lo era. Jamás se le hubiese ocurrido secarse.
"Perdóneme de verdad, a estas horas uno no sabe ni dónde está." "Claro, y tu falta de sueño, la pagan mis pantalones"; pensó, mientras con una sonrisa lo menos forzada que pudo mostrar, decía algo parecido a "no se preocupe, cosas que pasan". Aprendió a valorar el auto-control, o al menos, recordó el cómo valorarlo. "Ahora mismo le pongo otro, y por supuesto está invitado al siguiente" "No tiene por qué, además se me ha hecho tarde" Dejó un euro veinte en la barra, y se marchó de allí. Sin duda, relacionar una mala noche, con un mal día, no era del todo alocado.
El tráfico era fluido a aquellas horas, ¿quién iba a pasear con el coche en aquella mañana de Mayo? Bendita primavera, bendito Sol. Recordó haberse dejado el libro a medio leer, que tenía intención de acabar el día que no tuviera en general más intenciones, metido en el maletero del coche. Tocó los cascos. Se olvidó del libro, claro.
"Lo siento, de veras".
"Qué puto susto, voz misteriosa, agria, lejana y a la vez inoportuna" Cuanto sentido oculto tras un simple giro a la velocidad de un destello y un "¿perdón?" con cara de circunstancias.
"Lo de su café. Una gran pérdida, supongo."
"Bueno... - mientras a la cara de circunstancia le acompañaba un gesto de duda con las manos - tampoco tanto... era un café."
"Con leche."
"Sí, con leche, ¿qué más da?."
Rió aquel misterioso hombre a carcajada limpia durante al menos tres segundos, que tras contemplar las miradas atónitas de los viandantes, le resultó un par de minutos.
"Supongo que cuando eres un gato, esos detalles son importantes. ¿Te importa si charlamos?"
Hagamos un inciso. ¿Nunca habéis puesto una cara que mezcla perfectamente, la expresión WTF!? (¿¡Pero Qué Cojones?!, para los que no están familiarizados con el término), con el miedo, la risa, la duda y la intriga a la vez? Algo así os lo podéis imaginar. Deshagamos el inciso.
Tras un prolongado silencio, y seguramente algún extraño colapso neuronal, sólo pudo pronunciar un entrecortado "Claro". ¿Por qué hizo eso? Bueno... sólo él lo sabe, lo cual, no implica que lo entienda.
Se sentaron en un banco sin intercambiar una sola palabra entre ambos hasta llegar a él. "Verás, siento lo brusco de mi entrada. Mi nombre es Tom, Tom Peete." Tendió la mano en forma de saludo. "Encantado; John Segal." dijo él.
"Y, ¿a qué te dedicas, John?"
...
"Me va a violar". Igual era un pensamiento prematuro, infundado en nada y cobarde, pero de todas las opciones que se le pasaban por la cabeza, era la que más le cuadraba. Ahora bien, ¿cómo afrontar la situación?
"Soy actor de películas de acción. Bueno, actúo en ellas, las dirijo y monto también. Son producciones muy caseras aún, pero espero que terminen gustando al gran público alguna vez."
Tom le miraba fijamente a los ojos, con una sonrisa de oreja a oreja, y aquel maldito sombrero hortera negro que le estaba cabreando cada vez más; ¿se habría dado cuenta de que pensaba que le iban a violar?¿Querría violarle en serio? "... y bueno Tom, usted ha dicho que era un..."
"Un gato, ¡claro! ¿Acaso no se ve a la legua?" Mantuvo aquella sonrisa de psicópata tras terminar la pregunta "Igual... igual no entendemos el término gato de igual manera" Insinuó, mientras Tom borraba la sonrisa en ese mismo instante, tensando el gesto de manera que daba hasta miedo. "No seas imbécil, claro que lo entendemos igual, ¿qué más gatos conoces? ¡¿Tengo cara de ser el utensilio de algún mecánico?!" Recuperó la sonrisa... ¿eso era bueno?
"No, claro que no, pero entienda que de gato tampoco."
"Hagamos un pequeño experimento, John Segal, actor, director y productor de películas de acción independientes. Fíjese en las personas de su alrededor."
"¿Y aguanto así hasta la eternidad, viejo chalado? - si alguien pudiera entrar en su cabeza en aquel instante...- Bien, ya me he fijado en las personas, ahora, ¿qué?"
"La respuesta es obvia, joder John. ¡Diferencieles entre perros y pájaros! - dijo, tras una teatral pausa, con tono, cara y gestos de que aquello que decía era más que obvio.
"Y, ¿cómo hago eso exactamente, Sr. Peete?" La perplejidad seguía subiendo hasta límites insospechados.
"Haciéndolo, obviamente. Deja que entren en ti, y valora lo que te hacen sentir, es simple; perros o pájaros."
John se quedó mirando al infinito durante un instante. "Cojonudo. Perros y pájaros. Y me lo dice un señor que dice ser un gato con sombrero. Genial, he tocado fondo." Tras el breve monólogo interior con su vocecilla, se puso a mirar fíjamente a cada uno de los peatones que circulaban por aquel lugar. De vez en cuando, alguno lo miraba extrañado, entendemos que a nadie le gusta ser mirado por un extraño con cara de loco. "Perros, o pájaros... perros o pájaros... o yo en un psiquiátrico a este ritmo."
"Relájese John; ¿Perros o pájaros?" Notó como aquella idea empezó a entrar en él. "Igual... igual tenía sentido. ¡Claro, joder! Aquella mujer es pájaro. Aquel niño es perro, y aquél pájaro. Ese hombre es perro, y su mujer también. Pero aquella anciana también es pájaro, su nieta es perro." Notó cómo una sonrisa emanaba en su cara; había logrado entender lo que aquel hombre le decía. "¡Puedo verlo, Tom! ¡Puedo verlos; perros y pájaros!"
"Puede que usted también sea un gato, señor Segal." Dijo sonriendo.
Él también sonreía, "Igual sí Tom. Eso sí, ¿qué significa esto? Me refiero... ¿porqué unos son pájaros, y los otros son perros?"
"Es muy simple, Jonhy. Has conseguido diferenciar entre la gente que odias, y la gente que te quieres comer. Miau"
Dijo, mientras seguía sonriendo.
Sin apartar la mirada del móvil, realmente hablando de nada con nadie. Lo bloqueó, se miró. "Igual... igual has tocado fondo".
La misma vocecilla de nadie, diciendo las mismas sandeces de siempre. "Igual si cierro los ojos muy fuerte se va, pensaba. Igual si consigo correr más rápido, si no dejo a la noche acariciarme otra vez, ¿hasta cuándo podré sobrevivir al caos que se presenta de usted, y me vuelve un perdedor más? Loco soñador, irreal... caliente. Caliente, joder, muy caliente."
Apartó la banqueta en la que estaba sentado, miró al frente mientras exclamaba aquel "Joder", que retumbó pared por pared, hasta despertar la vida en cada telaraña. Clavó sus ojos en el camarero, observando como al ralentí, pedía perdón por su error. Cómo su pierna gritaba por despejar aquel dolor en forma de café a temperatura ambiente en el Sol. Y así, tragaba cada insulto impropio de alguien tan alejado del ser como él, y tras morderse la lengua, el tiempo retomó su forma. El café quemó algo menos, y el camarero salió de la barra con papel. Vaya, qué ingenioso, papel. Sin duda, había necesitado de aquel heroico acto para salvar su integridad, y a la vez que heroico, inteligente y meditado, vaya si lo era. Jamás se le hubiese ocurrido secarse.
"Perdóneme de verdad, a estas horas uno no sabe ni dónde está." "Claro, y tu falta de sueño, la pagan mis pantalones"; pensó, mientras con una sonrisa lo menos forzada que pudo mostrar, decía algo parecido a "no se preocupe, cosas que pasan". Aprendió a valorar el auto-control, o al menos, recordó el cómo valorarlo. "Ahora mismo le pongo otro, y por supuesto está invitado al siguiente" "No tiene por qué, además se me ha hecho tarde" Dejó un euro veinte en la barra, y se marchó de allí. Sin duda, relacionar una mala noche, con un mal día, no era del todo alocado.
El tráfico era fluido a aquellas horas, ¿quién iba a pasear con el coche en aquella mañana de Mayo? Bendita primavera, bendito Sol. Recordó haberse dejado el libro a medio leer, que tenía intención de acabar el día que no tuviera en general más intenciones, metido en el maletero del coche. Tocó los cascos. Se olvidó del libro, claro.
"Lo siento, de veras".
"Qué puto susto, voz misteriosa, agria, lejana y a la vez inoportuna" Cuanto sentido oculto tras un simple giro a la velocidad de un destello y un "¿perdón?" con cara de circunstancias.
"Lo de su café. Una gran pérdida, supongo."
"Bueno... - mientras a la cara de circunstancia le acompañaba un gesto de duda con las manos - tampoco tanto... era un café."
"Con leche."
"Sí, con leche, ¿qué más da?."
Rió aquel misterioso hombre a carcajada limpia durante al menos tres segundos, que tras contemplar las miradas atónitas de los viandantes, le resultó un par de minutos.
"Supongo que cuando eres un gato, esos detalles son importantes. ¿Te importa si charlamos?"
Hagamos un inciso. ¿Nunca habéis puesto una cara que mezcla perfectamente, la expresión WTF!? (¿¡Pero Qué Cojones?!, para los que no están familiarizados con el término), con el miedo, la risa, la duda y la intriga a la vez? Algo así os lo podéis imaginar. Deshagamos el inciso.
Tras un prolongado silencio, y seguramente algún extraño colapso neuronal, sólo pudo pronunciar un entrecortado "Claro". ¿Por qué hizo eso? Bueno... sólo él lo sabe, lo cual, no implica que lo entienda.
Se sentaron en un banco sin intercambiar una sola palabra entre ambos hasta llegar a él. "Verás, siento lo brusco de mi entrada. Mi nombre es Tom, Tom Peete." Tendió la mano en forma de saludo. "Encantado; John Segal." dijo él.
"Y, ¿a qué te dedicas, John?"
...
"Me va a violar". Igual era un pensamiento prematuro, infundado en nada y cobarde, pero de todas las opciones que se le pasaban por la cabeza, era la que más le cuadraba. Ahora bien, ¿cómo afrontar la situación?
"Soy actor de películas de acción. Bueno, actúo en ellas, las dirijo y monto también. Son producciones muy caseras aún, pero espero que terminen gustando al gran público alguna vez."
Tom le miraba fijamente a los ojos, con una sonrisa de oreja a oreja, y aquel maldito sombrero hortera negro que le estaba cabreando cada vez más; ¿se habría dado cuenta de que pensaba que le iban a violar?¿Querría violarle en serio? "... y bueno Tom, usted ha dicho que era un..."
"Un gato, ¡claro! ¿Acaso no se ve a la legua?" Mantuvo aquella sonrisa de psicópata tras terminar la pregunta "Igual... igual no entendemos el término gato de igual manera" Insinuó, mientras Tom borraba la sonrisa en ese mismo instante, tensando el gesto de manera que daba hasta miedo. "No seas imbécil, claro que lo entendemos igual, ¿qué más gatos conoces? ¡¿Tengo cara de ser el utensilio de algún mecánico?!" Recuperó la sonrisa... ¿eso era bueno?
"No, claro que no, pero entienda que de gato tampoco."
"Hagamos un pequeño experimento, John Segal, actor, director y productor de películas de acción independientes. Fíjese en las personas de su alrededor."
"¿Y aguanto así hasta la eternidad, viejo chalado? - si alguien pudiera entrar en su cabeza en aquel instante...- Bien, ya me he fijado en las personas, ahora, ¿qué?"
"La respuesta es obvia, joder John. ¡Diferencieles entre perros y pájaros! - dijo, tras una teatral pausa, con tono, cara y gestos de que aquello que decía era más que obvio.
"Y, ¿cómo hago eso exactamente, Sr. Peete?" La perplejidad seguía subiendo hasta límites insospechados.
"Haciéndolo, obviamente. Deja que entren en ti, y valora lo que te hacen sentir, es simple; perros o pájaros."
John se quedó mirando al infinito durante un instante. "Cojonudo. Perros y pájaros. Y me lo dice un señor que dice ser un gato con sombrero. Genial, he tocado fondo." Tras el breve monólogo interior con su vocecilla, se puso a mirar fíjamente a cada uno de los peatones que circulaban por aquel lugar. De vez en cuando, alguno lo miraba extrañado, entendemos que a nadie le gusta ser mirado por un extraño con cara de loco. "Perros, o pájaros... perros o pájaros... o yo en un psiquiátrico a este ritmo."
"Relájese John; ¿Perros o pájaros?" Notó como aquella idea empezó a entrar en él. "Igual... igual tenía sentido. ¡Claro, joder! Aquella mujer es pájaro. Aquel niño es perro, y aquél pájaro. Ese hombre es perro, y su mujer también. Pero aquella anciana también es pájaro, su nieta es perro." Notó cómo una sonrisa emanaba en su cara; había logrado entender lo que aquel hombre le decía. "¡Puedo verlo, Tom! ¡Puedo verlos; perros y pájaros!"
"Puede que usted también sea un gato, señor Segal." Dijo sonriendo.
Él también sonreía, "Igual sí Tom. Eso sí, ¿qué significa esto? Me refiero... ¿porqué unos son pájaros, y los otros son perros?"
"Es muy simple, Jonhy. Has conseguido diferenciar entre la gente que odias, y la gente que te quieres comer. Miau"
Dijo, mientras seguía sonriendo.
14 may 2014
Volver (Dentro)
Vuelvo.
Sin saber a dónde, ni por qué;
regreso.
Más frío, igual más viejo.
Más dañado, más usado, más manipulado,
tirado y después quebrado, ahorcado, sentido.
Vuelvo...
El aire no sabe igual allí, las praderas son rápidas,
el ritmo cambia constantemente, y no hay pausas para pensar.
El ajetreo del tráfico, las multas, el ruido...
la paz se quedó allí esperando, y sólo tengo que alzar la mano para rozarla.
Volver,
al lugar donde me apalearon, donde me juzgaron,
donde me colgaron por no ser como ellos,
donde el mundo se hizo risa y mi sed eterna,
donde ansiedad y poder conjugan,
donde ser, donde no pensar, donde creer,
donde existir y morir a la vez; donde volver.
Sin saber a dónde, ni por qué;
regreso.
Igual de frío, igual de viejo,
con los mismos lastres, con cada vez menos sueños por minuto,
y más minutos por sueño.
Donde el aire se bebe de un sorbo en vaso chico,
donde el agua mece tranquila mi calma,
dentro... dentro de mí está...
Sin saber a dónde, ni por qué;
regreso.
Más frío, igual más viejo.
Más dañado, más usado, más manipulado,
tirado y después quebrado, ahorcado, sentido.
Vuelvo...
El aire no sabe igual allí, las praderas son rápidas,
el ritmo cambia constantemente, y no hay pausas para pensar.
El ajetreo del tráfico, las multas, el ruido...
la paz se quedó allí esperando, y sólo tengo que alzar la mano para rozarla.
Volver,
al lugar donde me apalearon, donde me juzgaron,
donde me colgaron por no ser como ellos,
donde el mundo se hizo risa y mi sed eterna,
donde ansiedad y poder conjugan,
donde ser, donde no pensar, donde creer,
donde existir y morir a la vez; donde volver.
Sin saber a dónde, ni por qué;
regreso.
Igual de frío, igual de viejo,
con los mismos lastres, con cada vez menos sueños por minuto,
y más minutos por sueño.
Donde el aire se bebe de un sorbo en vaso chico,
donde el agua mece tranquila mi calma,
dentro... dentro de mí está...
8 may 2014
Para todos vosotros, de todo corazón, aquí está mi disco Ánima
Buenas noches a tod@s! Tras muchos meses de trabajo, por fin sacamos "Ánima", mi primer trabajo en el mundo del rap. Lo hemos hecho con toda la ilusión que solemos poner en nuestros proyectos, con presupuesto absolutamente cero, como siempre, y con todo nuestro alma. Ánima, es un disco de 16 canciones finalmente (más alguna sorpresilla final...) que cuenta con la colaboración, la ayuda, y el inestimable trabajo de Alberto Sánchez, sin él no habría sido posible. Además, cuenta, igual que en Septubre, con el maravilloso piano de Jorge Martín, y esta vez, además, su voz. Por supuesto, el otro pilar importante del disco ha sido mi hermano, Ivan Cañete, Bruma, quien sin él no habría comenzado a escribir rap. Espero que disfrutéis el disco mucho, porque lo hemos hecho con el corazón; aunque no os guste el rap, estoy seguro que algo os gustará. En este enlace que os pongo abajo, podréis descargarlo íntegro de manera gratuita, además con un librillo con las letras y algunas fotos, está muy chulo (contando que lo he hecho en Paint jeje). Además, os pongo los vídeos en YouTube. ¡Ojalá que lo disfrutéis oyéndolo, tanto o más como yo trabajándolo!
https://www.dropbox.com/sh/3r8a4ex90d0bz2w/AAAQXZ3JAtx_Ae6-_GMA0wbya
Tracklist;
1 Ánima; https://www.youtube.com/watch?v=lGp9ahrPYWs
2 ¡Comenzamos!; https://www.youtube.com/watch?v=aFkyZAOjnIc
3 Viajes infinitos (con Bruma); https://www.youtube.com/watch?v=SB0SyNgP7Pc
4 Me llaman Septubre; https://www.youtube.com/watch?v=NjRHNRf3l-U
5 Art-listos! (con Alberto Sánchez); https://www.youtube.com/watch?v=I-3lniR5yy4
6 Tic Tac; https://www.youtube.com/watch?v=swWZSwATt2w
7 History X; https://www.youtube.com/watch?v=l7zHXyX9G5I
8 Palabrea; https://www.youtube.com/watch?v=lBScPlmbrlc
9 Las ciudades rotas; https://www.youtube.com/watch?v=BgPoCg8Zbtg
10 Desde mi ventana; https://www.youtube.com/watch?v=OyQ22bwsn5A
11 Los estigmas invisibles (con Jorge Martín); https://www.youtube.com/watch?v=sUQb7TOZtmk
12 Marcha Poética (con Alberto Sánchez, y Jorge Martín al piano); https://www.youtube.com/watch?v=fj1wzAIkcbU
13 Apocalipsis (con Alberto Sánchez); https://www.youtube.com/watch?v=cNcU1LNHyCk
14 Ni fui, ni soy, ni seré; https://www.youtube.com/watch?v=nPbdOWBLWtI
15 Halloween (con Alberto Sánchez); https://www.youtube.com/watch?v=QN0Jmd9yONc
16 Carta al Otoño; https://www.youtube.com/watch?v=4zarf2_jvoE
Aquí, el disco entero del tirón; https://www.youtube.com/watch?v=rl6lZC4nX0o
Quiero dar las gracias primero a Alberto. Sin ti no hubiéramos hecho naaaada, así que como ya te dije, medio disco es tuyo, por los madrugones, los kilómetros, las horas y horas grabando... gracias! ;) A mi hermano, Ivan, quien no sólo colabora con una letraza, si no que ha estado trabajando como el que más con las bases, quien ha compartido los buenos y malos momentos que llevamos hasta ahora, y que sobre todo, me dio ánimos para lanzar Ánima; un enorme gracias a ti hermano. Por supuesto, a Jorge, que de nuevo ha colaborado con todo su arte, que es mucho; ¡espero seguir trabajando contigo muchos años! De seguido, y no menos importante, a todos y cada uno de los productores que han participado en el disco, consciente o inconscientemente. Se os valora mucho menos de lo que merecéis, sin vosotros el RAP se quedaría mudo, no lo olvidéis, gracias.
A mi familia, a mis amigos, a los que me apoyan, a los que me critican, a los que me insultan y a los que me aman artísticamente hablando; gracias.
Sois parte de mi ánima, y de esta forma, aunque sea por un ratito que escuchéis mi voz, espero ser parte de la vuestra, !GRACIAS!
Y ahora... ¡Comenzamos!
Fernando Cañete
https://www.dropbox.com/sh/3r8a4ex90d0bz2w/AAAQXZ3JAtx_Ae6-_GMA0wbya
Tracklist;
1 Ánima; https://www.youtube.com/watch?v=lGp9ahrPYWs
2 ¡Comenzamos!; https://www.youtube.com/watch?v=aFkyZAOjnIc
3 Viajes infinitos (con Bruma); https://www.youtube.com/watch?v=SB0SyNgP7Pc
4 Me llaman Septubre; https://www.youtube.com/watch?v=NjRHNRf3l-U
5 Art-listos! (con Alberto Sánchez); https://www.youtube.com/watch?v=I-3lniR5yy4
6 Tic Tac; https://www.youtube.com/watch?v=swWZSwATt2w
7 History X; https://www.youtube.com/watch?v=l7zHXyX9G5I
8 Palabrea; https://www.youtube.com/watch?v=lBScPlmbrlc
9 Las ciudades rotas; https://www.youtube.com/watch?v=BgPoCg8Zbtg
10 Desde mi ventana; https://www.youtube.com/watch?v=OyQ22bwsn5A
11 Los estigmas invisibles (con Jorge Martín); https://www.youtube.com/watch?v=sUQb7TOZtmk
12 Marcha Poética (con Alberto Sánchez, y Jorge Martín al piano); https://www.youtube.com/watch?v=fj1wzAIkcbU
13 Apocalipsis (con Alberto Sánchez); https://www.youtube.com/watch?v=cNcU1LNHyCk
14 Ni fui, ni soy, ni seré; https://www.youtube.com/watch?v=nPbdOWBLWtI
15 Halloween (con Alberto Sánchez); https://www.youtube.com/watch?v=QN0Jmd9yONc
16 Carta al Otoño; https://www.youtube.com/watch?v=4zarf2_jvoE
Aquí, el disco entero del tirón; https://www.youtube.com/watch?v=rl6lZC4nX0o
Quiero dar las gracias primero a Alberto. Sin ti no hubiéramos hecho naaaada, así que como ya te dije, medio disco es tuyo, por los madrugones, los kilómetros, las horas y horas grabando... gracias! ;) A mi hermano, Ivan, quien no sólo colabora con una letraza, si no que ha estado trabajando como el que más con las bases, quien ha compartido los buenos y malos momentos que llevamos hasta ahora, y que sobre todo, me dio ánimos para lanzar Ánima; un enorme gracias a ti hermano. Por supuesto, a Jorge, que de nuevo ha colaborado con todo su arte, que es mucho; ¡espero seguir trabajando contigo muchos años! De seguido, y no menos importante, a todos y cada uno de los productores que han participado en el disco, consciente o inconscientemente. Se os valora mucho menos de lo que merecéis, sin vosotros el RAP se quedaría mudo, no lo olvidéis, gracias.
A mi familia, a mis amigos, a los que me apoyan, a los que me critican, a los que me insultan y a los que me aman artísticamente hablando; gracias.
Sois parte de mi ánima, y de esta forma, aunque sea por un ratito que escuchéis mi voz, espero ser parte de la vuestra, !GRACIAS!
Y ahora... ¡Comenzamos!
Fernando Cañete
19 abr 2014
Los estigmas invisibles
Vuelvo a casa como un soldado exiliado, cada palmada dada me sabe a fracaso.
Se que me aplauden por sentirse reflejados, pero dime qué hago, si ya no me veo a mí,
en este espejo, quebrado, que deja un rostro; helado. Mirada que congela al tacto mientras trates de seguir,
buscar el camino malo para poder torcerme y salir al fin, siento que me perdí.
Como un actor anclado en la misma toma, repito el guión aunque cambien el croma.
Obsesionado con ser a mis principios y a mi enfoque, ahora guardo entre cuadernos esta terapia de choque;
darse de golpes contra que gente que no está, que no volverá, o que descubre que nunca existió.
Se perdió la razón entre el alcohol, mis noches, y conversaciones con Dios.
Diciendo adiós a todo cuanto me hizo feliz, me despedí de ti por miedo a equivocarme.
Dejé más deudas que perdón, ahora busco los resquicios que me dejen ver el Sol,
en esta mente en colapso, que no refleja la emoción, ni la ilusión, busco respuestas para aquel dolor,
que me devuelven los estigmas del silencio, ¿dónde estará mi camino, cuándo empieza mi momento?
Y yo sigo aquí, sentado donde siempre, interrogado por un folio en blanco que no miente;
mi dice que destruya mi pasado para así ver el presente; y no lo hago.
Porque no puedo, aunque quieras que lo intente; y lo siento. Todo el mal que hace vuelve a resurgir un día,
y querrás darle sentido, y hasta al mal su melodía, y lo siento vida mía,
pero ya soy otro,
la vida de mí hizo un despojo, no pidas ahora que cambie y que haga del infierno oro,
vivo en una prisión de plomo que pesa sobre mí, que me hace agachar los hombros; imploro,
que por Dios alguien salve al cobarde en el que me he convertido;
pues prefiero llorar dentro antes que perder el frío, y morir entre las sombras antes que perder mi hastío.
No podrás ver más allá de la niebla.
No podrás ser salvación, si no hay guerra.
Ánima, Los Estigmas Invisibles.
Se que me aplauden por sentirse reflejados, pero dime qué hago, si ya no me veo a mí,
en este espejo, quebrado, que deja un rostro; helado. Mirada que congela al tacto mientras trates de seguir,
buscar el camino malo para poder torcerme y salir al fin, siento que me perdí.
Como un actor anclado en la misma toma, repito el guión aunque cambien el croma.
Obsesionado con ser a mis principios y a mi enfoque, ahora guardo entre cuadernos esta terapia de choque;
darse de golpes contra que gente que no está, que no volverá, o que descubre que nunca existió.
Se perdió la razón entre el alcohol, mis noches, y conversaciones con Dios.
Diciendo adiós a todo cuanto me hizo feliz, me despedí de ti por miedo a equivocarme.
Dejé más deudas que perdón, ahora busco los resquicios que me dejen ver el Sol,
en esta mente en colapso, que no refleja la emoción, ni la ilusión, busco respuestas para aquel dolor,
que me devuelven los estigmas del silencio, ¿dónde estará mi camino, cuándo empieza mi momento?
Y yo sigo aquí, sentado donde siempre, interrogado por un folio en blanco que no miente;
mi dice que destruya mi pasado para así ver el presente; y no lo hago.
Porque no puedo, aunque quieras que lo intente; y lo siento. Todo el mal que hace vuelve a resurgir un día,
y querrás darle sentido, y hasta al mal su melodía, y lo siento vida mía,
pero ya soy otro,
la vida de mí hizo un despojo, no pidas ahora que cambie y que haga del infierno oro,
vivo en una prisión de plomo que pesa sobre mí, que me hace agachar los hombros; imploro,
que por Dios alguien salve al cobarde en el que me he convertido;
pues prefiero llorar dentro antes que perder el frío, y morir entre las sombras antes que perder mi hastío.
No podrás ver más allá de la niebla.
No podrás ser salvación, si no hay guerra.
Ánima, Los Estigmas Invisibles.
Reflexión trasnochada.
¿Por qué ahora? Pues... y porqué no. Supongo, que en la caída libre desde un avión de estos que vuelan más alto de lo que nosotros soñamos, si quieres evitar una hostia terrible con voz de Antonio Recio, en algún momento debes abrir el paracaídas. Vale, lo hace todo más aburrido... vale, no me he planteado abrirlo. ¿A quién vamos a engañar, pequeño yo?
"¿A que no sabes dónde he vuelto hoy...?
Donde solíamos gritar."
Supongo que son ciclos, o recorridos. Caminos... no tengo muy claro que son, ¿historias? ¿Son libros, millones de ellos? Igual todo esto es música, igual somos poesía. Un poema muerto, maldito; muerto por dentro pues lo que daba vida se fue, el maná, y así ya no soy gurú, sin poder, ni capa, ni castillo.
Ya no hay polvos mágicos que salven de la caída, ¿sabes? Ya no. Porque todo tiende a perderse si no se guarda, a romperse si se usa mal, a deteriorarse si se usa en exceso... esas putas leyes de la física, que como filósofo entiendo inútiles e incomprensibles en cuanto al vivir, al hecho de ser, de sentir. Somos listas.
Listas de cosas que queremos ser, de lugares que queremos conquistar, de bocas que pesar, de labios que partir, de sitios de los que huir, somos cosas que aprender, y que olvidar. Somos, somos listas. Listas que se complementan con las cosas que les faltan. Cosas que se faltan, cosas que se añoran, enumeraciones infinitas de pensamientos inútiles y certeros. Inútil, y certero.
Como la verdad en fuera de juego que dejan las lágrimas de impotencia, ¿no? La calma de cualquier brisa que te mece el pelo mientras corres a coger ese tren, inútil y certera, inútil y certero, yo; ser. Qué idea más curiosa.
Pensar que no somos más que aire, que no somos menos que aire.
Quién fuese aire, eh, quién lo fuera.
Huir por mera diversión si algo te aburre, correr delante de los coches sin miedo a que sean más rápidos, rozar y mirar sin sentir y siendo placer a la vez. Morir cuando no te apetece soplar, arremeter injusto sin que nadie te juzgue. Sólo por ser. Sólo, por ser aire.
Dañino, y necesario, inútil y certero. ¿Y si todos fuéramos un poco así? Ser inútil pero ser necesario, que sea dañino y necesario que estés. Certero... porque si se quiere lo que duele siempre lo será.
Al final, la vida es un ciclo, un recorrido. O un camino. La vida es... eso, la búsqueda de alguien que nos complemente nuestra lista de defectos, y de efectos. De lugares que visitar, y lugares de los que huir, de monstruos y dragones. Que sea dañino si falta, y si está certero, necesario para respirar, e inútil por sí solo. Al final, nacemos vacíos, y buscamos un todo.
Nos consideramos vacíos, y por ello necesitamos un todo.
"No serás capaz de odiarme... si lo he empeorado más, que bajen tus labios y me callen, si no, empezaremos a silbar...
por si alguien aún duerme, incendios de nieve y calor."
Buenas noches, descansad
Cañete.
"¿A que no sabes dónde he vuelto hoy...?
Donde solíamos gritar."
Supongo que son ciclos, o recorridos. Caminos... no tengo muy claro que son, ¿historias? ¿Son libros, millones de ellos? Igual todo esto es música, igual somos poesía. Un poema muerto, maldito; muerto por dentro pues lo que daba vida se fue, el maná, y así ya no soy gurú, sin poder, ni capa, ni castillo.
Ya no hay polvos mágicos que salven de la caída, ¿sabes? Ya no. Porque todo tiende a perderse si no se guarda, a romperse si se usa mal, a deteriorarse si se usa en exceso... esas putas leyes de la física, que como filósofo entiendo inútiles e incomprensibles en cuanto al vivir, al hecho de ser, de sentir. Somos listas.
Listas de cosas que queremos ser, de lugares que queremos conquistar, de bocas que pesar, de labios que partir, de sitios de los que huir, somos cosas que aprender, y que olvidar. Somos, somos listas. Listas que se complementan con las cosas que les faltan. Cosas que se faltan, cosas que se añoran, enumeraciones infinitas de pensamientos inútiles y certeros. Inútil, y certero.
Como la verdad en fuera de juego que dejan las lágrimas de impotencia, ¿no? La calma de cualquier brisa que te mece el pelo mientras corres a coger ese tren, inútil y certera, inútil y certero, yo; ser. Qué idea más curiosa.
Pensar que no somos más que aire, que no somos menos que aire.
Quién fuese aire, eh, quién lo fuera.
Huir por mera diversión si algo te aburre, correr delante de los coches sin miedo a que sean más rápidos, rozar y mirar sin sentir y siendo placer a la vez. Morir cuando no te apetece soplar, arremeter injusto sin que nadie te juzgue. Sólo por ser. Sólo, por ser aire.
Dañino, y necesario, inútil y certero. ¿Y si todos fuéramos un poco así? Ser inútil pero ser necesario, que sea dañino y necesario que estés. Certero... porque si se quiere lo que duele siempre lo será.
Al final, la vida es un ciclo, un recorrido. O un camino. La vida es... eso, la búsqueda de alguien que nos complemente nuestra lista de defectos, y de efectos. De lugares que visitar, y lugares de los que huir, de monstruos y dragones. Que sea dañino si falta, y si está certero, necesario para respirar, e inútil por sí solo. Al final, nacemos vacíos, y buscamos un todo.
Nos consideramos vacíos, y por ello necesitamos un todo.
"No serás capaz de odiarme... si lo he empeorado más, que bajen tus labios y me callen, si no, empezaremos a silbar...
por si alguien aún duerme, incendios de nieve y calor."
Buenas noches, descansad
Cañete.
10 feb 2014
Nada...
Una de esas noches en las que no sé qué hacer.
¿Entiendes? Te quedas parado, sentado, miras a la nada.
Pones la tele y al fin y al cabo no es más que ruido sobre ti, nada.
Andas de aquí para allá,
y tu cuarto al final es tan corto como tu ánimo,
aunque no estás triste.
Nervioso, apagado, cambiado.
No tú.
Tardes de domingo que son recuerdos de viernes, y de sábado.
Y de ella, y de ayer, y no eres tú,
y es la calma, la que falta, la que es volátil.
Y eres aire, y el aire cala, y el frío pesa, y el tiempo calla...
Ay señor... como pesan estas cadenas que portamos los dos sin buscarlas ninguno.
Supongo que el lugar se predefine y sólo decidimos el tiempo que gastamos en él,
y al final la rutina se convierte en comparsa y nos encontramos,
y te sorprendes, y me sorprendo claro, pero es fingido.
Siempre lo es, siempre lo ha sido.
Y en el fondo duele, más que duele jode, que seas tú y no yo la que acaba anclando el alma, y yo hincando rodilla, y tú sintiéndote libre y yo,
yo siempre sigo aquí, donde siempre me dejaste, apartado,
en el estante de tus clásicos; recuerdos que nuca relees porque el pasado es historia,
y la historia la cuentan los vencedores y tú no perdiste nada,
y yo aún caído sigo defendiendo los mismos colores...
Pero si relees cada uno de aquellos códices,
aquellas láminas que nunca entendiste como tuyas;
si entras al ruedo de lo que entendemos y abrimos el telón,
y tu cara de asombro termina reflejando esta relación que por fatídica que fue, es muda.
Igual tú no vuelves a ser la misma, y yo vuelvo a dormir tranquilo,
y acabamos derrocando a los estigmas que sólo yo parezco haber sufrido.
Por cobarde, por ingenuo, por niño.
Porque sigo siendo valiente para salir a un escenario,
pero no para recordarte que sigo vivo.
¿Entiendes? Te quedas parado, sentado, miras a la nada.
Pones la tele y al fin y al cabo no es más que ruido sobre ti, nada.
Andas de aquí para allá,
y tu cuarto al final es tan corto como tu ánimo,
aunque no estás triste.
Nervioso, apagado, cambiado.
No tú.
Tardes de domingo que son recuerdos de viernes, y de sábado.
Y de ella, y de ayer, y no eres tú,
y es la calma, la que falta, la que es volátil.
Y eres aire, y el aire cala, y el frío pesa, y el tiempo calla...
Ay señor... como pesan estas cadenas que portamos los dos sin buscarlas ninguno.
Supongo que el lugar se predefine y sólo decidimos el tiempo que gastamos en él,
y al final la rutina se convierte en comparsa y nos encontramos,
y te sorprendes, y me sorprendo claro, pero es fingido.
Siempre lo es, siempre lo ha sido.
Y en el fondo duele, más que duele jode, que seas tú y no yo la que acaba anclando el alma, y yo hincando rodilla, y tú sintiéndote libre y yo,
yo siempre sigo aquí, donde siempre me dejaste, apartado,
en el estante de tus clásicos; recuerdos que nuca relees porque el pasado es historia,
y la historia la cuentan los vencedores y tú no perdiste nada,
y yo aún caído sigo defendiendo los mismos colores...
Pero si relees cada uno de aquellos códices,
aquellas láminas que nunca entendiste como tuyas;
si entras al ruedo de lo que entendemos y abrimos el telón,
y tu cara de asombro termina reflejando esta relación que por fatídica que fue, es muda.
Igual tú no vuelves a ser la misma, y yo vuelvo a dormir tranquilo,
y acabamos derrocando a los estigmas que sólo yo parezco haber sufrido.
Por cobarde, por ingenuo, por niño.
Porque sigo siendo valiente para salir a un escenario,
pero no para recordarte que sigo vivo.
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